La finalidad del articulo a continuación, es dar a conocer a la sociedad Venezolana los diversos tipos de plantas existentes en la Cordillera de los Andes que albergan propiedades medicinales, ya que estas pueden ser sustitutos de los medicamentos existentes en el país debido a la escasez de los mismos, la efectividad comprobada de dichas plantas al usarse de manera adecuada, lo económicas que resultan ser y lo fáciles que son de adquirir.



Según la OMS (Organización Mundial de la Salud) el 80% de los países en vías de desarrollo aun usan tratamientos medicinales a base de plantas, no obstante, en estas naciones se ha perdido el conocimiento sobre el uso de dichas plantas y su disponibilidad ha empezado a disminuir en algunos sectores debido a la degradación del ambiente, por ello, según Bermúdez (2005) "la investigación etnobotánica puede ayudar a evitar la pérdida de dicho conocimiento y, a su vez, proteger la biodiversidad". Sin embargo, aunque la efectividad de estas plantas está comprobada, al igual que un medicamento, una mala posología podría desencadenar una intoxicación, por ello debemos, según Martínez (2003) "entender los beneficios y riesgos del uso de las plantas como medicamentos, es necesario reconocerlas, aislar sus componentes tóxicos y comprender como contrarrestarlos".
Existen aproximadamente unas 500.000 especies de plantas con flores, la mayoría de ellas aún no han sido estudiadas; sin embargo, la ciencia ha logrado caracterizar y definir las propiedades medicinales de una gran cantidad de plantas; muchas de estas las podemos encontrar en la Venezuela y en gran cantidad, lo cual hace de las plantas medicinales una alternativa viable ante la escasez de medicamentos por la cual atraviesa el país, algunas de estas son: la hierba buena, el orégano, el toronjil, entre otros. Estas se pueden encontrar con facilidad en la Cordillera de los Andes.
El uso de la hierba buena consta de la utilización de la parte aérea de esta planta, esto se refiere a sus hojas y su tallo que por medio de infusiones trata problemas digestivos. El orégano, por su parte, al igual que la hierba buena, se da uso a sus hojas y tallo y se prepara en infusiones para combatir cálculos renales y vesiculares.
Además de estas, la manzanilla es quizás la planta medicinal más reconocida, el uso de sus características flores permite combatir inflamaciones estomacales y del colon, además de ser reconocida por ser un gran agente cicatrizante; finalizando, el llantén resulta ser una planta muy útil para combatir cuerpos extraños que se posen en los ojos (como por ejemplo, los orzuelos) o infecciones en estos mismos (como la conjuntivitis) por medio de la preparación de baños. Sin embargo, se considera que la problemática planteada (escasez de medicamentos) solo puede ser solucionada por los mismos responsables que la causaron: las autoridades gubernamentales, ya que, según Bunge (1985:117) "El problema de los males sociales de nuestro tiempo solo tienen solución por vía política"

Referencias Bibliográficas
Bermudez, A. (2005) Disponible en: http://www.scielo.org.ve/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0378-18442005000800005.
Bunge, M (1885) Seudociencia e ideología. Madrid: Alianza Editorial, S.A
Martinez, N (2003) Disponible en: http://slan.org.ve/publicaciones/completas/plantas_medicinales_1.asp y http://slan.org.ve/publicaciones/completas/plantas_medicinales_2.asp